También había un buda gigante entre los monasterios y otras representaciones suyas. Estaba lleno de colegiales que se ponían a gritar como histéricos con los ciervos.
Una de las columnas del monasterio tenía un agujerito que la traspasaba. Si conseguías pasar, te aseguraba un cachito en el paraiso. Solo lo consiguió Angel. Se ve que solo los de culo estrecho tienen un rincón en el paraiso.
2 comments:
eeeee qué pacha!
me voy a juagr el partido, nos jugamso los playoffs....
ya te contaré cuando vuelvas, uqe ya no te queda nada
nos vemossssss
Tiiiiio...
¿De verdad estas escribiendo esto desde una Nintendo DS?
Que caña.
Pasatelo pirata y cuidado con los ciervos. Son mala gente
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